
En el marco de la Semana Santa, Se vivió una profunda jornada litúrgica con motivo del Jueves Santo, conmemorando la Última Cena de Jesús con sus discípulos. La jornada incluyó eucaristías y liturgias, especialmente preparadas para cada nivel educativo, promoviendo la participación activa de toda la comunidad escolar.
Las celebraciones fueron presididas por el padre Eduard Rojas Álvarez, colaborador de pastoral, y el padre Juan Paredes, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz. Ambos guiaron momentos de reflexión, oración y encuentro espiritual.
Uno de los momentos más significativos fue el gesto del lavado de los pies, recreado especialmente para los estudiantes de Enseñanza Básica. Mediante una cuidada dramatización, se representó el acto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles, invitando a los niños y niñas a reflexionar sobre el valor del servicio desinteresado como expresión concreta del amor al prójimo.
Por su parte, los estudiantes de Enseñanza Media participaron en una eucaristía más introspectiva, centrada en la fracción del pan y el mandato de Jesús: 'Hagan esto en memoria mía'. En un ambiente de recogimiento, compartieron la Palabra, la oración y un momento de silencio, preparando el corazón para vivir el Triduo Pascual con sentido y profundidad.
Los más pequeños también tuvieron su espacio de encuentro, con una experiencia simbólica en torno al pan compartido. Reunidos alrededor de una mesa preparada, recordaron el gesto de Jesús en la Última Cena, comprendiendo la importancia de la fraternidad y la alegría de compartir con otros.
Destacó la participación protagónica de estudiantes de Enseñanza Media, al representar teatralmente a Jesús y sus discípulos en las distintas celebraciones. Esta puesta en escena acercó los pasajes evangélicos a toda la comunidad educativa, generando mayor conexión y sentido con lo vivido.
Durante la liturgia, se recordó que Jesús, antes de su Pasión, se reunió con sus apóstoles para compartir la cena, instituyendo la Eucaristía y enseñando, con gestos concretos, la importancia del servicio y la entrega. En este contexto, el sacerdote invitó a los presentes a reconocerse como discípulos actuales, llamados a vivir el amor en acciones cotidianas.