
En un ambiente colmado de alegría, esperanza y profundo sentido espiritual, la comunidad educativa pastoral del Colegio Santo Domingo Savio de Alto Hospicio se reunió para celebrar la Pascua de Resurrección, uno de los momentos más significativos del calendario cristiano. La jornada, vivida en el contexto del Lunes de Pascua, invitó a estudiantes y educadores a reconocer el triunfo de Jesucristo sobre la muerte, renovando el sentido de la fe y la vida nueva.
La celebración inició con un especial “Buenos Días”, marcado por signos, gestos y palabras que transmitieron el gozo pascual. En esta instancia, el padre Eduard presentó el Cirio Pascual, símbolo central de este tiempo litúrgico, cuya luz representa a Cristo resucitado que vence las tinieblas del pecado y la muerte. Con solemnidad, encendió el cirio, dando inicio a un momento profundamente significativo para toda la comunidad.
Uno de los gestos más emotivos de la jornada fue el compartir de esta luz, que pasó de mano en mano entre los estudiantes. Cada uno encendió su vela, simbolizando cómo la luz de Cristo se transmite y permanece viva en cada persona. Este signo, sencillo, pero poderoso, reflejó el llamado a ser portadores de esperanza, amor y fe en la vida cotidiana.
La jornada culminó con un gesto fraterno en cada curso, donde los estudiantes compartieron huevos de chocolate, signo de la dulzura y la vida nueva que trae consigo la Pascua. De esta manera, el Colegio Santo Domingo Savio reafirma su misión de educar en la fe, promoviendo espacios que permitan vivir y comprender, desde la experiencia, el profundo significado de la resurrección de Cristo.